En el siglo XVI, durante el reinado de Rodolfo II, vivió en Praga un anciano rabino llamado Judah (o Yehuda) Loew ben Bezalel, conocido como el Maharal de Praga. En aquellos tiempos, los judíos de Praga estaban sufriendo una persecución y vivían con miedo; era el tiempo de los llamados “pogromos”, una palabra rusa que designa el linchamiento multitudinario, de un grupo particular, étnico, religioso u otro, acompañado de la destrucción o el expolio de sus bienes.

El rabino Loew decidió proteger a los judíos contra los pogromos creando un gigante que, según la Cábala podría estar hecho de arcilla de las orillas del Vltava, era el Golem.

Estatua de Rabbi Judah Loew situada en el Ayuntamiento de Praga.

Siguiendo los rituales esatblecidos, el rabino construyó el Golem y le dio vida recitando un conjuro en hebreo. La palabra “emet” (אמת), que significa “verdad” en hebreo, se colocó escrita en un trozo de papel en la frente del Golem.

El Golem obedecería todas las órdenes del rabino. Las órdenes que recibió fueron únicamente: defender a la gente del gueto judío de ataques antisemitas y ayudar en la protección y mantenimiento de la Sinagoga Vieja-Nueva (Altneuschul).

Fachada occidental de la Sinagoga Vieja-Nueva en la actualidad

No era la única vez que un rabino invocaba al Golem, las crónicas se remotan hasta el mismísmo Adan, que pudo moldear uno a partir del barro e idear las oraciones y conjuros que le porporcionaría la chispa vital. Se decía que toda persona con cierto grado de sabiduría y cercana a Dios podría hacer uso de aquel poder divino y dar vida a la materia inerte.

Pero por muy sabio y santo que fuera el creador de un golem, el ser creado nunca sería más que una sombra de un ser creado por Dios, ya que, significativamente y por definición, todo golem carece de alma.

El Golem era fuerte y muy poco inteligente, si se le ordenaba algo, lo hacía de un modo literal, sin cuestionamiento ninguno, ni siquiera éticos. Así, a medida que ejecutaba su tarea, se volvía más violento hasta que terminó por matar gente.

fotograma del film de 1920

Al rabino Loew se le prometió que la violencia contra los judíos se detendría si el Golem era destruido. El rabino estuvo de acuerdo. Al eliminar la primera letra de la palabra “emet”, el alef, cambiando así a “met” (que significa “muerte”), así perdió la esencia vital el Golem.

Según las escrituras de Gershom Scholem, el golem, regresará cada treinta y tres años al gueto de Praga, por que todavía puede estar protegiendo la ciudad hoy.

Otra leyenda checa afirma que los restos del golem están guardados en un ataúd en el ático del Altneuschul en Praga, y puede ser devuelto a la vida, de ser necesario.