¿Quiénes eran los Berserker? ¿Realmente existieron o se trata de un mito? Para descubrirlo debemos remontarnos a la Era Vikinga.

El origen etimológico de esta palabra es incierto. Una teoría refiere que deriva de berr «desnudo» y serkr (prenda de vestir similar a una camisa). Otra teoría afirma que deriva del germánico berr («oso»), ya que solían usar pieles de animales.

Los Berserker eran guerreros vikingos que combatían bajo cierto trance de furia ciega, insensibilizados al dolor, e indestructibles frente al fuego o el acero. Se tenía la creencia de que Odín les tenía reservado un lugar en el Valhalla y en las distintas Sagas se les comparaban con “Jotun” (gigantes), por su gran altura.

Bersekers, ilustración de Norskk.com

Presenciar sus fibrosos y anchos torsos desnudos encabezando los multitudinarios ejércitos, no solo suscitaba temor a sus enemigos, sino también a sus aliados, pues en los momentos más álgidos del trance, los Berserker no lograban discernir los suyos del contrario. Mientras que el resto de hombres iba pertrechado perfectamente para la guerra, ellos iban ataviados únicamente con la piel de un oso (en su origen) y de lobo posteriormente (por el que adquirieron el nombre de Ulfhednar, traducido como «piel de lobo»).

Pero dejando a un lado el asombroso mito que los encierra, encontramos una razón fehaciente que explicaría la inhumana indiferencia al dolor y el desorbitado comportamiento psicótico que derrochaban estos guerreros de imponente altura. Se cree que el consumo de sustancias alucinógenas provenientes de la propia naturaleza les otorgaba tal poder.

La ingesta de hongos como la Amanita Muscaria o el Cornezuelo de centeno con alto contenido en ácido lisérgico (precursor del LSD), podrían ser la principal causa. Para ello, cocían los sombreros de los hongos en agua y alcohol.

Consumir el brebaje directamente exponía sus cuerpos a los numerosos y desagradables efectos secundarios, por lo que primeramente, se cree que algún voluntario ingería el compuesto para filtrarlo mediante la digestión. En cuanto el líquido era expulsado a través de la orina, los demás bebían la solución restante evitando así sus molestos efectos.

Pero además de los hongos, se conoce que utilizaron otras plantas como el Beleño negro o la Belladona (con alto contenido en alcaloides), que añadían a los ingredientes de “la cerveza de batalla” (conocida como mborga), que consumían antes de marchar a la guerra.

Ajenos al combate, sus conductas extremadamente beligerantes estaban de más en periodos de paz. La sociedad les tenía miedo y consideraban que sufrían de locura, por lo que fueron despreciados y abocados a vivir en el interior del bosque.

Más tarde, en el año 1015, el jarl Eirik Hákonarson (también conocido como Eric de Noruega), declaró a los Berserker fuera de la ley poniéndoles fin.

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